La presión mediática anunciando bajadas de los precios en el mercado inmobiliario ha parovocado que en algunas ocasiones el comprador y el vendedor no se encuentren. El motivo es fácil. Mientras el comprador piensa que el precio del piso en cuestión es caro, el vendedor piensa que ese piso tiene un valor, demostrable con un informe de tasación realizado por una empresa seria.
Si ninguno de los dos cede ese piso no cambiará de manos a pesar de que comprador y vendedor están interesados en que lo haga. El problema viene por la limitada liquidez de los activos inmobiliarios en este momento.
No obstante, deben diferenciarse los pisos y apartamentos del extrarradio o vacacionales de los que están situados en la ciudad, por ejemplo Madrid y Barcelona, ciudades donde siempre se comprarán y venderán pisos.








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