Después de la tormenta viene la calma y con ella las ganancias. Tras una semana turbulenta en las bolsas impulsada por la caída del sector inmobiliario la bolsa ha repuntado y el efecto rebote se ha dejado notar en las empresas que han venido bajando estos días pasados.
Entre ellas, por ejemplo Inmobiliaria Colonial o la castigadísima Astroc que ha anunciado que romperá con su compañía auditora Gassó, la 9ª auditora española, tras la publicación del informe de auditoría de la compañía y que provocó la caída de un 43% de las acciones en un solo día. También otras compañías inmobiliarias como Cleop han iniciado la jornada con ganancias.
Lo dicho… después de la tormenta… viene la calma…
La caida de las bolsa española de ayer, arrastrada por el desplome de las empresas inmobiliarias ha traido cierta incertidumbre a la bolsa. En muchos casos se está hablando de estallido de la burbuja inmobiliaria e incluso se la compara con lo que pasó a inicios d este siglo con las empresas de internet y tecnológicas.
Bajo mi punto de vista se trata únicamente de un ajuste de la sobrevaloracióin de las empresas inmobiliarias y con expectativas desmedidas sobre las ganancias de este sector. La gran diferencia que existe con las empresas de internet es que estas vendían humo y detrás del “velo” no había más que promesas de ingentes beneficios e intangibles valorados a precio de oro. Las empresas inmobiliarias cuentan entre sus activos con millones de metros cuadrados de techo y suelo, edificios, y en muchos casos con una buena salud financiera producto de las ganancias obtenidas durante la época de la sobrevaloración del inmueble.
Por contra, en pocos meses el mercado volverá a valorar en su justa medida a las empresas de este sector, por lo que este momento presenta buenas oportunidades de inversión, con riesgo a corto plazo, pero que a medio permitirá obtener buenas plusvalías. En aguas revueltas, ganancias de pescadores, y en momentos de crisis: cabeza fría
Barcelona se ha convertido desde hace unos años en un gran centro turístico europeo que ha permitido relanzar sectores como el inmobiliario o el hotelero. Es por ello que existen numerosos grupos inversores que están viendo Barcelona como una gran plaza para rentabilizar sus inversiones en forma de adquisiciones de hoteles de diversas categorías, pero principalmente de cinco estrellas.
El objetivo es claro: apostar por el atractivo turístico de Barcelona y aprovecharlo para obtener una jugosa plusvalía al cabo de unos años con la reventa del hotel.
A causa del elevado precio de los inmuebles en España algunos inversores han optado por echar sus redes en países con precios más asequibles como Grecia. No obstante es necesario tener en cuenta ciertos aspectos legales antes de invertir ahí.
La ley griega obliga a contratar los servicios de un abogado siempre que los costes de compra sean superiores a 12.000 euros en el país y 30.000 euros en Attica. El motivo es evitar imprevistos tales como que el comprador no sepa que el inmueble esta catalogado con la categoría Alpha por el Ministerio de Arqueología, lo que supondría necesitar el permiso del Ministerio para hacer cualquier operación sobre el inmueble, o que por ejemplo no pertenezca a la persona que lo está vendiendo. El abogado investigará sobre los aspectos legales que afecten al inmueble.
Por supuesto también existe la figura del Notario y del Registro, que suponen unos costes del 2% sobre el precio del bien.
En cuanto a los impuestos que hay que pagar, se sitúa en torno al 9 y 11%. Además el comrador necesita obtener un número de identificación fiscal griego conocido también como AFM. Basta con rellenar un formulario M1 y M7. Las personas no residentes también tendrán que designar a un griego residente para recibir toda la comunicación mientras esté fuera del país.
Otro requisito importante que solicitará la Hacienda griega es la demostración de que los fondos usados para adquirirel inmueble no han sido obtenidos ilegalmente.
En definitiva el mayor número de aspectos que tengamos en cuenta antes de adquirir un inmueble en Grecia nos evitará un buen número de quebradderos de cabeza después
Uno de los motivos más recurrentes en todas las crisis económicas ha sido el freno del consumo motivado por la creencia de que iba a venir una recesión económica. En este sentido hay que plantearse qué es antes el huevo o la gallina? Es decir, el consumo se frena porque hay crisis o las crisis se dan porque la gente deja de consumir? Esto puede aplicarse a la denominada burbuja inmobiliaria.
Desde hace unos años los medios se han encargado de anunciar la caída de precios masiva y de pedir medidas al Gobierno para atajar la subida de precios de los pisos. No obstante, hay que tener en cuenta que el sector de la construcción genera un gran número de empleos directos e indirectos y la recesión en este sector arrastraría otros sectores lo que podría provocar una reacción en cadena que no interesa a nadie. Ni a las familias que dependen directamente del sector inmobiliario ni de aquellos que no lo hacen directamente.
Por todo ello cabe esperar que los precios se ajusten a su valor de mercado real, y a la vez el sector de la construcción siga colaborando a mantener el crecimiento de la economía española.




