Las areas ubicadas en las afueras de las grandes ciudades catalanas son las que están experimenando un crecimiento más alto en cuanto a las ventas inmobiliarias. La razón viene dada por el incremento de la demanda por parte de inmigrantes. Este colectivo se está asentando en el extrarradio de ciudades como Barcelona, Girona, Tarragona o LLeida, donde los precios de los pisos son más asequibles.
Esta circunstancia ha provocado que se haya disparado la demanda de pisos de entre 60 y 80 metros cuadrados con un precio máximo de 350.000 euros, por lo que algunos promotores están orientando sus actividades a este tipo de pisos en zonas en las que los precios de los solares son más baratos y la demanda de los mismos sigue siendo alta.
Algunas inmobiliarias han adoptado un plan super agresivo de expansión y captación de clientes que consiste en ofrecer a propietarios que tienen la intención de vender su piso / local, pagarles un cantidad determinada de dinero mensualmente a cambio de gestionarles la venta. En caso de que finalmente no aparezca un comprador la inmobiliaria se obliga a comprarlo.
Tras esta suculenta oferta, existen algunos claroscuros que conviene tener en cuenta. En primer lugar, conviene acudir a un abogado que se revise la letra pequeña del contrato (www.salathargroup.com). En segundo lugar en estos casos la inmobiliaria exige exclusividad para vender el piso, lo que supondrá que incluso en el caso de que el propietario del inmueble sea el que encuentre comprador, el vendedor también estará obligado a pagar la comisión pactada con la inmobiliaria. En este punto se está en manos de la inmobiliaria, porque ésta será la encargada de ofrecer el piso a posibles compradores entre su amplia oferta. Lo que en algunos casos podría llevar, en caso de actuar de mala fe, a no ofrecer el piso (y esto enlaza con el siguiente párrafo).
Y por último, en el caso de que la inmobilairia no consiga vender el piso, se suele obligar a comprar el piso, aunque por un precio por debajo del que se estaba ofertando. En última instancia, lo que está haciendo será comprar por debajo del precio de mercado.
Las empresas inmobiliarias españolas, quizás viendo que el mercado inmobiliario de obra nueva está tocando techo en España. y gracias a las enormes plusvalías obtenidas durante el éxito de la burbuja inmobiliaria, están apostando muy fuerte por la internacionalización de sus inversiones con la máxima profesionalización y rigor, con el objetivo de minimizar el riesgo.
En este sentido, nótese que las inversiones se centran principalmente en los países de la Europa del Este (cítese además que según el informe de la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield Healey & Baker el mercado inmobiliario de la República Checa es el que tiene un potencial mayor dentro de la UE, seguido por Hungría, Polonia, Eslovaquia y Estonia) y en países americanos emergentes tales como Brasil, Argentina, Panamá o Nicaragua.
Es por todo ello, que en relación con un artículo escrito en esta misma web sobre la inversión en acciones de empresas inmobiliarias, podemos pensar que la inversión en este tipo de productos financieros de este sector va a seguir siendo rentable a corto/medio plazo.
Tanto se habla de los beneficios del negocio inmobiliario que a muchos de nosostros nos gustaría aprovecharlos si no fuera por las dificultades en términos económicos que entraña esta decisión. Y más aún cuando vemos que la liquidez del inmueble que hemos adquirido es bastante relativa en caso de necesidad urgente. La solución es invertir en activos líquidos bien gestionados por expertos en la materia y a la altura de cualquier bolsillo: LA BOLSA
En este sentido hay algunos valores de empresas inmobiliarias que están subiendo su precio de manera imparable y que permiten a un ciudadano medio invertir en activos inmobiliarios según sus posibilidades: Algunos de ellos son Astroc, Inmocaral, Inmobilairia Colonial. Aunque su inversión no está exenta de riesgos, también es cierto que a mayor riesgo mayor rentabilidad.
-Astroc
